Yo,
condenada tantas veces
a ser cuervo
jamás me cambiaría
por la Venus de Nilo:
mientras reina en el Louvre
y se muere de tedio
y junta polvo
yo descubro el sol
todos los días
y entre valles
volcanes
y despojos de guerra
avizoro la tierra prometida.
condenada tantas veces
a ser cuervo
jamás me cambiaría
por la Venus de Nilo:
mientras reina en el Louvre
y se muere de tedio
y junta polvo
yo descubro el sol
todos los días
y entre valles
volcanes
y despojos de guerra
avizoro la tierra prometida.